El Reglamento europeo de IA (AI Act) desde el 2 de agosto - sitio web, contenidos, chatbot
Desde el 2 de agosto de 2026 se aplica la capa de transparencia del artículo 50 del AI Act. Para la mayoría de las pequeñas y medianas empresas se reduce a tres cosas: el chatbot de su sitio web debe identificarse como IA, las imágenes y voces realistas procedentes de modelos generativos deben etiquetarse y los textos que han pasado por su control editorial quedan fuera de la obligación. Las normas más exigentes para los sistemas de alto riesgo se aplazaron al 2 de diciembre de 2027.
29 de julio de 2026 · Bartek Liszkowski
Si escribe el blog de su empresa con ayuda de la IA, ¿tiene que etiquetarlo desde agosto?
Es la pregunta que más me hacen en este momento. La respuesta es: lo más probable es que no, pero hay tres situaciones que exigen actuar, y una de ellas afecta prácticamente a toda empresa con un chatbot en su sitio web.
Desde el 2 de agosto de 2026 se aplica la siguiente capa del AI Act de la UE. En lugar de resumir el reglamento, lo leí con una sola pregunta en mente: qué tiene que hacer realmente el propietario de una pequeña o mediana empresa que tiene un sitio web, publica contenidos con regularidad y usa la IA en segundo plano en el trabajo diario.
Primero, una advertencia honesta: no soy abogado. Soy desarrollador, integro la IA en sistemas de gestión y tuve que leer todo esto para saber qué construir. Ante una situación inusual o con mucho en juego, consulte a un abogado.
Primero, la escala: lo que se aplica ahora es ligero
En torno al AI Act ha crecido mucho miedo, así que empecemos por las proporciones. Las obligaciones aplicables desde el 2 de agosto se reducen a la transparencia: informar a las personas cuando hablan con una máquina y cuando miran contenido producido por una máquina. La certificación, las auditorías y los sistemas de gestión de la calidad son un capítulo completamente distinto: corresponden a los sistemas de alto riesgo.
Esas obligaciones más pesadas, es decir, la IA en la selección de personal, la evaluación de empleados, la calificación crediticia o la educación, debían llegar al mismo tiempo, pero se aplazaron. El Reglamento (UE) 2026/1744, el llamado ómnibus digital, publicado el 24 de julio y en vigor desde el 27 de julio de 2026, las trasladó del 2 de agosto de 2026 al 2 de diciembre de 2027. La IA integrada en productos regulados (productos sanitarios, juguetes, aviación) tiene de plazo hasta el 2 de agosto de 2028.
Así que, si su sistema tiene un módulo que puntúa a candidatos o evalúa a empleados, tiene hasta el 2 de diciembre de 2027 para adaptarlo. Vale la pena dedicar ese tiempo a prepararse con calma.
El propio artículo 50 se mantuvo intacto. El único alivio afecta a la parte técnica para los proveedores de herramientas: el marcado de contenidos legible por máquina (artículo 50, apartado 2) se aplica a los sistemas ya comercializados antes del 2 de agosto de 2026 solo a partir del 2 de diciembre de 2026. Para una empresa que usa la IA, las obligaciones rigen desde el 2 de agosto.
AI Act · calendario de obligaciones
Qué se aplica y desde cuándo
Situación a 29 de julio de 2026, tras los cambios introducidos por el Reglamento (UE) 2026/1744.
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Ya se aplica
2 de febrero de 2025
Prácticas de IA prohibidas y obligación de fomentar la alfabetización en materia de IA en la organización (artículo 4).
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Ya se aplica
2 de agosto de 2025
Obligaciones para los proveedores de modelos de IA de uso general (GPAI).
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Aplicable desde
2 de agosto de 2026
Transparencia (artículo 50): el chatbot se identifica como IA, el contenido sintético se marca, los deepfakes se señalan como tales. Comienza la vigilancia del mercado.
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Aplazado
2 de diciembre de 2027
Sistemas de alto riesgo del anexo III: selección de personal, evaluación de empleados, calificación, educación. Antes: agosto de 2026.
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Aplazado
2 de agosto de 2028
IA en productos regulados del anexo I: productos sanitarios, juguetes, aviación. Antes: agosto de 2027.
Supervisión nacional: el reglamento se aplica en toda la UE, mientras que cada Estado miembro designa su propia autoridad de vigilancia del mercado, por ejemplo la Bundesnetzagentur en Alemania y la KRiBSI en Polonia. Cada Estado miembro debe además mantener al menos un espacio controlado de pruebas para la IA, gratuito para las pymes. Sanciones por incumplir las obligaciones de transparencia: hasta 15 millones de euros o el 3 % del volumen de negocios mundial.
Primera pregunta: ¿tengo que etiquetar los textos de mi sitio web?
Este es el núcleo del asunto, y aquí es donde con más frecuencia aparece la respuesta equivocada.
La disposición (artículo 50, apartado 4, del AI Act) exige indicar que un texto ha sido generado por IA solo cuando se publica con el fin de informar al público sobre asuntos de interés público. Esa redacción apunta al periodismo y a los artículos de opinión, a un portal que inunda a sus lectores con noticias generadas automáticamente. La descripción de la implantación de un sistema de producción, una guía para clientes o la descripción de un servicio quedan fuera de ese ámbito.
Aunque alguien intentara forzar la interpretación, la disposición contiene una segunda exención, y es la que más importa a las empresas. La obligación no se aplica cuando el contenido ha pasado por una revisión humana o un control editorial y una persona física o jurídica asume la responsabilidad editorial de la publicación.
Usted lee el texto antes de publicarlo. Lo corrige. Decide qué va al sitio. Lo publica con su propia marca y asume la responsabilidad. Eso es control editorial, un acto jurídicamente relevante con peso real. La exención funciona.
Un matiz: la Comisión Europea interpreta esta exención de forma restrictiva. Lo que cuenta es una revisión sustantiva por parte de una persona que conoce el tema, junto con una responsabilidad editorial claramente asignada. Un corrector ortográfico o un visto bueno rápido se quedan cortos.
Conclusión: un blog corporativo, un boletín, la descripción de un servicio o de un proyecto en los que la IA redactó la primera versión y usted la leyó, la corrigió y la aprobó no requieren etiquetado.
Segunda pregunta: ¿qué pasa con las imágenes?
Aquí el asunto se pone más serio, porque la exención por control editorial cubre solo los textos. Las imágenes, el vídeo y el audio quedan fuera de ella. Que usted haya mirado una imagen y la haya aprobado no cambia nada.
Además, la definición de deepfake llega más lejos de lo que muchos suponen. La letra de la disposición (artículo 3, punto 60) habla de contenidos que se asemejan a personas, objetos, lugares o sucesos existentes y que parecerían falsamente auténticos. Las directrices de la Comisión amplían ese criterio a todo lo que existe o podría existir de forma verosímil en la realidad. Por tanto, una foto realista de una persona que nunca existió entra en la definición. Una imagen de producto generada por IA en un anuncio, una locución sintética en un vídeo, una fotografía muy retocada: todo ello debe señalarse.
Queda fuera el material abiertamente fantástico que no podría existir en la realidad, así como las pequeñas correcciones técnicas, como el balance de color o la nitidez.
También conviene saber qué deja al margen la disposición: un gráfico sacado de una hoja de cálculo, un diagrama, una diapositiva, una infografía construida con tipografía y formas. Es el resultado determinista de una herramienta, aunque la IA haya ayudado con la maquetación. El límite está en que un modelo generativo produzca una imagen realista. Las dos infografías de este artículo son exactamente ese caso: están construidas con tipografía, color y formas, así que la obligación de etiquetado no les afecta.
Tercera pregunta: el chatbot de su sitio web
De las tres, es la única obligación que llega sin exenciones, y por eso es la más importante.
Si en su sitio web funciona un chatbot, un voicebot o un asistente que atiende a clientes, desde el 2 de agosto debe identificarse como IA. De forma clara, visible, a más tardar en el momento de la primera interacción. Una mención en los términos del servicio o en la política de privacidad se queda corta. Tampoco cambia nada que una persona lea después las conversaciones.
Hay exactamente una excepción, muy limitada: cuando el contacto con una IA resulta evidente para una persona razonablemente bien informada. La Comisión la interpreta de forma restrictiva, así que apoyarse en ella es una mala apuesta. Añadir «asistente de IA» en la cabecera de la ventana del chat resuelve el asunto en cinco minutos.
La tabla de decisión
Una página que repasar, y el tema queda cerrado.
AI Act · artículo 50 desde el 2 de agosto de 2026
Qué hay que etiquetar y qué no
Una tabla de decisión para una empresa que publica contenidos y usa la IA en el trabajo diario.
Sin necesidad de etiquetado
la obligación no se aplica
- Un artículo de blog escrito con ayuda de la IAsiempre que una persona lo lea, lo corrija y asuma la responsabilidad editorial
- Un boletín redactado por la IA y editado antes del envíoel mismo fundamento: control editorial
- Descripción de un servicio, oferta, descripción de un proyectono se trata de informar al público sobre asuntos de interés público
- Gráfico, diagrama, infografía, diapositivael resultado determinista de una herramienta, en lugar de contenido generativo
- Corrección del color, el encuadre o la nitidez de una fotouna pequeña edición técnica
Etiquetado obligatorio
la obligación se aplica directamente
- Un chatbot o voicebot que atiende a clientessin excepción, en la primera interacción; los términos del servicio se quedan cortos
- Una imagen o foto realista de un modelo generativola exención por control editorial cubre solo los textos
- Locución sintética, voz de IA, vídeo con un avatarel audio y la imagen quedan fuera de la exención editorial
- Contenido publicado automáticamente, sin revisión humanasin control editorial se cierra el camino a la exención
- Deepfake, incluida la imagen de una persona que no existedecide el realismo: ¿podría existir de forma verosímil en la realidad?
Material informativo, sin carácter de asesoramiento jurídico. Situación jurídica a 29 de julio de 2026.
Lo que casi todos olvidan: la alfabetización en materia de IA
Hay una obligación más, en vigor desde febrero de 2025, de la que la mayoría de las empresas nunca ha oído hablar. El artículo 4 del AI Act pide a los proveedores y a los responsables del despliegue que velen por la alfabetización en materia de IA de las personas que trabajan con IA en su nombre. El ómnibus digital suavizó la redacción: hoy es un deber de adoptar medidas adecuadas que apoyen esa alfabetización, una obligación de medios más que de resultado.
En una empresa pequeña es un proyecto modesto. En la práctica basta una sola página: qué herramientas de IA se usan, para qué pueden usarse, qué no debe pegarse nunca en ellas (datos personales, datos de clientes, secretos comerciales), quién revisa el resultado antes de publicarlo o enviarlo a un cliente. Una hora de trabajo, y en una auditoría, una licitación o una conversación con un socio más grande causa muy buena impresión.
Quién lo supervisa y dónde
El AI Act se aplica directamente en toda la UE, mientras que la supervisión corresponde a los Estados miembros. Cada uno designa su propia autoridad de vigilancia del mercado, y los nombres varían. En Alemania la autoridad general es la Bundesnetzagentur, según la ley de aplicación en vigor desde el 29 de julio de 2026. En Polonia asume ese papel la nueva Comisión para el Desarrollo y la Seguridad de la Inteligencia Artificial (KRiBSI): la ley se firmó el 24 de julio de 2026 y el organismo debería empezar a funcionar hacia noviembre de 2026. Si opera en varios mercados, conviene comprobar la autoridad de cada uno.
Hay un elemento que vale la pena conocer esté donde esté: los espacios controlados de pruebas. Cada Estado miembro debe mantener al menos un espacio controlado de pruebas para la IA, un entorno supervisado para probar soluciones antes de que lleguen al mercado, y las pymes tienen acceso prioritario y gratuito. Si está construyendo algo poco habitual y la clasificación resulta dudosa, es una vía real para avanzar.
Las sanciones por incumplir las obligaciones de transparencia alcanzan los 15 millones de euros o el 3 % del volumen de negocios anual mundial, si esta cifra es superior. Para las pymes se aplica el menor de los dos importes, de modo que la sanción sigue siendo proporcional al tamaño. Aun así, conviene tener presente que la supervisión tiene capacidad real de sancionar.
Qué haría yo esta semana
Tres cosas, cada una de un solo día de trabajo. Primera: compruebe si en su sitio web funciona algún bot o asistente y, si es así, añada un aviso visible de que es IA. Segunda: revise las imágenes de su sitio y de sus materiales de marketing para comprobar si alguna es una imagen realista creada por un modelo generativo, y etiquete las que lo sean. Tercera: redacte en una página las reglas de uso de la IA en su empresa y entrégueselas al equipo.
Y algo que queda fuera de la ley y aun así merece la pena considerar: una nota al pie del artículo que indique que el texto se elaboró con el apoyo de herramientas de IA y que una persona concreta es responsable de su contenido. Jurídicamente innecesaria. Sin embargo, en una época en la que los clientes preguntan cada vez más si esto lo escribió una persona, la transparencia compensa.
Por último: lo mismo vale para los sistemas que ha construido
Si integra la IA en su propio sistema, en un CRM, un ERP o un flujo documental, los mismos principios se traducen en arquitectura. El camino más sencillo hacia el cumplimiento es construir de forma que la IA proponga mientras la decisión queda en manos de una persona: análisis en modo de solo lectura, un umbral de confianza visible, una persona que aprueba el guardado de los datos y un registro de auditoría de quién decidió qué y cuándo. Un sistema así cumple de paso el espíritu del reglamento.
Así es exactamente como construí hace poco la entrada automática de pedidos en el sistema de producción de un cliente. La IA lee correos electrónicos y planos técnicos y prepara propuestas, mientras que el registro aparece solo después de que una persona haga clic.
¿Usa IA dentro de su sistema y duda de en qué lado de la línea se encuentra? Escríbame y lo revisamos juntos.
Situación jurídica a 29 de julio de 2026. Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento jurídico.
Preguntas frecuentes sobre el etiquetado de la IA
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¿Tiene que decir un chatbot en un sitio web que es IA?
¿Hay que etiquetar las imágenes y fotos generadas con IA?
¿Cuándo empiezan a aplicarse las normas para los sistemas de alto riesgo?
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